Depresión

Desde hace un tiempo te notas cansado, vacío, triste, desesperanzado, las ganas de llorar te invaden, no puedes dormir, has perdido el interés por las cosas que antes te gustaban, te llenaban. Parece que cada vez cuesta más levantarse de la cama, empezar el día, ir a trabajar, hacer las tareas de casa, el dolor se apodera de ti, y no entiendes porqué, solo sabes que desde hace un tiempo no disfrutas, no eres capaz de ver las cosas buenas que te pasan durante el día, y que la distancia entre tus amigos o familia, y tu, es cada vez más grande. Sabemos lo que significa pasar por eso, y por ello queremos hablarte de qué es la depresión, de sus síntomas, sus tratamientos, de la importancia de la salud mental, y de cómo apoyar a alguien que está pasando por una situación así.

¿Qué es la depresión?

En EE.UU, 19 millones de jóvenes y adultos tienen depresión. La depresión es un trastorno emocional que causa un sentimiento de tristeza constante que viene acompañado por sentimientos como la melancolía, infelicidad, desesperanza, derrota, fracaso, insatisfacción, etc.

Es cierto que en algunas ocasiones la mayoría de nosotros podemos experimentar períodos cortos en los que nos sentimos así, pero cuando estos períodos se alargan durante varias semanas o más, es importante que nos pongamos en manos de un profesional. 

No todas las depresiones son iguales, ni se producen por las mismas causas, los trastornos depresivos, afectan a los sentimientos, pensamientos y comportamientos de una persona, por lo que se trata de algo mucho más complejo. En algunos casos incluso puede causar una gran variedad de problemas físicos y emocionales, que afectan a la realización de las actividades cotidianas, y que derivan en un sentimiento de que no vale la pena vivir.

Síntomas

Por lo general una depresión atendida y tratada a tiempo puede aparecer solamente una vez en la vida, durante un tiempo, ahora bien, en algunas ocasiones se pueden vivir varios episodios de depresión, incluso personas que han llevado a cabo terapia, puede volver a aparecer en un tiempo. Esto no significa que siempre vuelva a aparecer. Durante estos episodios se pueden experimentar diferentes síntomas durante gran parte del día:

  • Arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración, incluso por asuntos de poca importancia. 
  • Sentimiento persistente de tristeza, ganas de llorar, vacío, desesperanza o abandono.
  • Pérdida de interés o placer por la mayoría de las actividades cotidianas o que suelen hacerle interés, como las relaciones sexuales, el ocio, trabajo, deporte o visa social.
  • Alteraciones del sueño, por insomnio o dormir demasiado.
  • Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpabilidad por fracasos del pasado o cosas de las cuales no eres responsable.
  • Falta de apetito, y como consecuencia adelgazamiento, o más antojos de comida y aumento de peso.
  • Cansancio y falta de energía, incluso para hacer tareas pequeñas. 
  • Ansiedad, inquietud, nerviosismo o agitación.
  • Lentitud para razonar, hablar y hacer movimientos corporales. 
  • Dificultad para poder pensar, concentrarse, tomar decisiones o recordar cosas. 
  • Pensamientos frecuentes sobre la muerte, o ganas de dejar de vivir, incluso en algunas ocasiones intentos de suicidio.
  • Problemas físicos inexplicables, como dolor de espalda o de cabeza. 

En la mayoría de ocasiones estos síntomas interfieren en las actividades cotidianas o en las relaciones con otras personas. Muchas veces es difícil reconocer o ser conscientes de la depresión, quizás no reconozcas los síntomas, y normalices lo que te ocurre, o incluso puedes avergonzarte de ello, y no ser capaz de pedir ayuda. Pero es importante saber que con un tratamiento adecuado se puede mejorar, e incluso curar la depresión, siempre y cuando te pongas en manos de un profesional. 

Cómo tratar la depresión

Cada depresión necesita de un tratamiento individualizado, por eso es importante que si crees que tu o alguien de tu alrededor está sufriendo un periodo depresivo, te pongas en mano de un especialista. Lo primero que puedes hacer es contactar con tu médico, y explicarle tu situación, o ir a un psicólogo. 

El tratamiento para la depresión se compone de psicoterapia y tratamiento farmacológico. Gracias a la psicoterapia se gana seguridad, confianza, comprensión y apoyo emocional, te ayuda a identificar los pensamientos distorsionados y a poder controlarlos. Al igual que te da recursos para poder regular tus emociones.

Y por otro lado, con el tratamiento farmacológico, se pueden recetar antidepresivos, ansiolíticos y otros fármacos coadyuvantes, como las hormonas tiroideas, el carbonato de litio o psicoestimulantes. 

Falsas creencias sobre la depresión

Existen falsas creencias y mitos sobre los trastornos emocionales, todo esto viene por el total desconocimiento sobre la educación emocional y la importancia de la salud mental. Por eso queremos desmontar algunos de los más sonados en nuestra sociedad:

  • La depresión es sinónimo de tristeza. Es importante no confundir estos dos términos, ya que la tristeza es una emoción que forma parte de nuestras vidas, y que no por ello, sentirte triste es sinónimo de estar deprimido. La depresión es una enfermedad que interfiere de forma significativa en la vida de quien la padece, y que en la mayor parte de ocasiones viene acompañada por sentimientos como la tristeza, apatía, desgana, etc. 
  • La depresión es la reacción emocional negativa ante situaciones vitales adversas. A veces, creemos que tras una ruptura amorosa, una pérdida de un ser querido o de un trabajo, nuestro cuerpo va a reaccionar de esta forma, pero no tiene por qué ser así. La depresión puede aparecer por situaciones de estrés, por circunstancias externas, e incluso a veces sin ningún desencadenante claro. En el caso de que los síntomas duren más de 15 días, y además interfieren a nivel social, laboral y familiar dificultando el poder llevar una vida normal, entonces es posible que estemos hablando de una depresión, y que por tanto se necesite buscar atención médica.
  • La depresión es un trastorno del ánimo. No solo se trata de un trastorno del ánimo, la depresión posee otros síntomas afectivos, cognitivos y somáticos. La apatía y la tristeza son los síntomas que más asociamos a esta enfermedad, pero existe una amplia variedad de síntomas que pueden darse, como la dificultad para atender, concentrarse o planificar, qué son los grandes desconocidos. 
  • La depresión es fruto de tu debilidad personal o falta de voluntad. Padecer un trastorno no te convierte en culpable o responsable, la depresión es una enfermedad cuyo origen intervienen factores biológicos y ambientales.
  • La depresión se puede fingir. En muchas ocasiones se ha normalizado el concepto de depresión asociándolo a reacciones emocionales negativas de nuestra vida cotidiana. La depresión genera un gran sufrimiento, y en muchas ocasiones es discapacitante.
  • La depresión es para toda la vida. Una depresión bien diagnosticada y tratada, se puede curar. Mediante un tratamiento individualizado e integral, incluso muchas veces solo con terapia, puede trabajarse. Por tanto, tener depresión durante un tiempo, no significa que vaya a durarte toda la vida. 

                                                                                                         

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